viernes, 4 de marzo de 2011

No hay montaña que escalar, si no agujero en que no caer.

Desde pequeño nos dicen que debemos hacer las cosas bien, nos dicen como hacerlo, nos dicen que pase lo que pase todo irá bien y crecemos con esa idea en nuestra mente. Las películas, la televisión, los libros, nos muestran siempre historias preciosas en las que, a pesar de las adversidades, siempre hay un final feliz. No les culpo por hacernos creer eso, somos muy felices así, pero antes o después llega un momento en la vida de las personas en el que la burbuja explota, y todo lo que hay dentro cae al suelo rompiéndose y formando un montón de trozos de momentos irrecuperables.

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